09-abril-2020
Esta mañana llevamos esperanza a la Comunidad de Ita Enramada. Ellos son los padres, madres, abuelas, abuelos, niños y niñas de nuestra querida Fundación. Gracias a Dios por tocar la vida de las familias que donaron.
Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. Juan 3:16-17